Mi Perro TIENE UN BULTO al lado de las COSTILLAS

Hola Pet lovers, en este artículo hablaré sobre el bulto o los bultos detectados en tu perro al lado de sus costillas y cómo actuar frente a cada caso, ya que puede tratarse de varias causas.

Ten en cuenta que a más temprano se haya detectado el bulto (ya sea benigno o maligno) tiene más probabilidades de tener un tratamiento o cura.

En el caso de los bultos malignos en perros, el diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado son elementos clave para lograr un mayor porcentaje de curación.

Seguidamente te explicamos algunas cosas que debes saber sobre los nódulos -benignos o malignos- que pueden afectar a tu perro.

Bultos de Origen Benigno en Perros

Verrugas o papilomas en perros

Las verrugas son agrupaciones de células anormales, en forma de coliflor, generadas por el virus del papiloma. Se trata de una patología de carácter benigno, que suele detectarse en la piel y la boca de los perros.

Aparece con más frecuencia en animales ancianos o que siguen alguna terapia inmunosupresora.

Aunque, por regla general, no requieren tratamiento, debe controlarse médicamente su evolución, ya que pueden derivar hacia formas dolorosas o malignas. Sobre todo las que se encuentran en la cavidad bucal y pueden ocasionar problemas al masticar.

Quiste Sebáceos en Perros

Este tipo de bultos en perros surgen como consecuencia del bloqueo de una glándula sebácea y pueden afectar a cualquier raza.

Como la mayoría de los bultos de grasa, los quistes sebáceos son benignos y suelen curarse por sí solos tras la erupción y el encapsulamiento. Pero, si persisten o molestan, pueden requerir extirpación quirúrgica.

Hematomas en Perros

El hematoma es una inflamación llena de sangre sin salida, que aparece en una zona determinada de la piel tras un episodio traumático en otras palabras «tras un golpe».

En general, no debe alarmarnos mucho, ya que tiende a reabsorberse y desaparecer poco a poco gracias al sistema linfático. Lo que sí debemos comprobar es la relación causa-efecto, es decir, que realmente se trate de un hematoma, y por tanto el bulto en el cuerpo del perro, se haya producido por una contusión y no por otros motivos.

Pápulas o Pústulas en perros

Las pápulas o pústulas, son lesiones habituales de la piel, sin pus ni serosidad, con relieve, sólidas y menores de un centímetro de diámetro.

El origen de las pápulas puede ser alérgico, pero también pueden surgir por infecciones foliculares o la exposición a sustancias irritantes o tóxicas. Estas lesiones acostumbran a desaparecer sin tratamiento, pero pueden infectarse y entonces requerir atención veterinaria.

Lipomas en perros

En los perros este tipo de bultos son grasos, suaves, generalmente benignos y localizados debajo de la piel. Suelen detectarse en animales de mediana edad y no requieren su extirpación, a no ser que provoquen alguna incomodidad al perro.

Tras el diagnóstico, si el resultado apunta hacia la malignidad del tumor, el veterinario seguramente recomendará la extirpación del mismo, que suele ser sencilla, cuando se trata de una masa pequeña.

Abscesos o inflamaciones por heridas en perros

Los abscesos son los saquitos llenos de pus, que suelen verse alrededor de las heridas infectadas. Estos bultos se generan cuando el sistema inmunitario trata de controlar una infección de la piel, como la surgida tras una herida mal curada o la picadura o mordedura de algún insecto.

Generalmente el tratamiento es sencillo y el bulto remite con cremas o pomadas, pero siempre será necesaria la visita al veterinario para que controle el alcance de la infección y prescriba el tratamiento o la intervención más apropiada.

Bultos por vacunas en perros

Si has vacunado a tu perro y notas un bulto pequeño y duro en el punto del pinchazo, no debes preocuparte mucho, ya que es algo habitual y suele desaparecer con el tiempo, a veces incluso tarda un par de semanas.

Tumores de los mastocitos en perros

Los mastocitos son células repartidas por todo el cuerpo y cuya función se asocia a las reacciones inflamatorias y alérgicas pero, en ocasiones, algunas, inexplicablemente, pueden convertirse en malignas.

Pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo de nuestros perros, aunque son más frecuencia dentro o debajo de la piel. Los lugares comúnmente afectados son el tronco o las extremidades. Este tipo de bulto comúnmente se puede encontrar en la parte lateral del perro.

Pero ya que es imposible diagnosticar estos bultos a simple vista, es necesario que el veterinario realice pruebas para confirmar o descartar si se trata o no de un tumor de mastocito.

Bultos malignos: tumores malignos de la piel

Entre los bultos de la piel más preocupantes de nuestros canes se encuentran el tumor mamario, el hemangiosarcoma, el fibrosarcoma y el carcinoma de células escamosas:

Tumor mamario en Perras

Es el cáncer más habitual en perras que no han sido esterilizadas. En estos casos, el diagnóstico precoz es de vital importancia, por lo que al detectar cualquier bulto en la zona mamaria de nuestra perra, debemos llevarla enseguida al veterinario.

Hemangiosarcoma en Perros

Para este tipo de cáncer en perros, los síntomas característicos son unas manchas rojas o negras extrañas en la piel; se trata de un tumor que crece a partir de células sanguíneas, lo que explica el color del mismo; sólo si se localiza en la capa externa de la piel y se extrae sin que afecte a otras zonas internas, puede establecerse un pronóstico esperanzador.

Fibrosarcoma en Perros

Este tipo de cáncer se asocia al tejido conectivo fibroso, presenta un aspecto de masa sólida, subcutánea, indolora y mal definida.

Es de baja predisposición en canes, y afecta preferente a ciertas raza, entre ellas, los setter, spaniel bretón, doberman o golden retriever.

Su pronóstico es reservado, dependiendo de cada caso en particular y de la posibilidad de una extirpación limpia así como de la eficacia de otros tratamientos específicos; por su gravedad, la detección precoz es fundamental.

Carcinoma de células escamosas en perros

Esta neoplasia epitelial es considerada de gran malignidad. La buena noticia es que no suele producir metástasis.

Las señales de alarma pueden ser bultos pequeños o llagas que tardan en curarse, sobre todo en torno a la cabeza. Ni qué decir tiene que, ante cualquiera de estos síntomas, debemos llevar con urgencia a nuestro perro a la consulta del veterinario.

Ahora que ya sabes como son los diferentes tipos de. bultos puedes tener una idea de lo que tiene tu mascota, pero deben saber que la más pequeña de las anomalías o bultos en el cuerpo del perro que observemos es motivo suficiente para la visita veterinaria.

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